AuCard no nació en una oficina, sino en nuestra propia casa. Todo comenzó con el amor profundo por nuestro hijo Sebastián, quien nos desafía cada día a ver el mundo con ojos más empáticos y pacientes.
La idea brotó del corazón de Fran, quien desde su rol de madre, visualizó la necesidad urgente de tener una herramienta que comunicara por él en momentos de crisis o desorientación en el espacio público. Yo, como ingeniero informático, puse las manos en el código para dar vida a esa visión y transformar nuestra preocupación familiar en una solución tecnológica para todos.
No estamos solos.